Bienestar

¿En qué casos tomar terapia de pareja no funciona?

Las tasas de divorcio han experimentado un aumento constante en las últimas décadas. En este contexto, la terapia de pareja se ha convertido en una herramienta crucial para abordar desafíos en las relaciones amorosas y fomentar su estabilidad emocional. No obstante, existen algunos errores que pueden impactar sobre los resultados que pretendemos, así es que en este breve artículo te comentaré un poco más sobre ellos y cómo promover una relación saludable y prevenir posteriores conflictos. 

 

¿Qué errores perjudican el desarrollo de la terapia de pareja?

 

  • Cuando no hay consentimiento de las partes: Para desarrollar cualquier proceso de mejora continua es importante contar con la voluntad manifiesta de aceptación, compromiso y voluntad de cambio de quienes integran la relación. Cualquier proceso que inicie con desconocimiento o que no exista la voluntad genuina para lo que el proceso psicoterapéutico significa, tendrá menores probabilidades de éxito.
  • Empezar sin haberse informado previamente: Es importante que la pareja pueda evaluar los perfiles de los profesionales, la trayectoria, las recomendaciones, el modelo de abordaje, entre otras características en las que se sentirán en confianza desarrollando el proceso de acompañamiento. Hay que informarse apropiadamente antes de iniciar un proceso de esta naturaleza, más aún por las implicancias que se derivan del mismo.
  • Iniciar la terapia con el objetivo de satisfacer las expectativas de la pareja: La relación depende de la decisión que cada integrante tome respecto a su continuidad. Llegar a un proceso terapéutico con la expectativa de “convencer” al otro de mantenerse unidos, no concuerda con el propósito general de un proceso terapéutico. A veces toma tiempo comprender que uno no ha venido a este mundo para satisfacer las necesidades de otra persona. 
  • Pensar que el proceso tendrá resultados a corto plazo: Ningún cambio que se pueda entender como “sostenible” puede darse de la noche a la mañana. En un proceso de terapia de pareja, esto no es diferente. Es necesario tomar el esfuerzo de ambas partes y gestionar pequeños cambios y sobretodo valorarlos y reconocerlos apropiadamente, pero también es necesario entender que habrán cambios que tomen un mayor tiempo e involucramiento de la pareja. No hay que perder paciencia y pensar que “Todo ya se resolvió” o, menos aún, pensar que el psicoterapeuta será quien tome responsabilidad sobre los cambios de la pareja. 
  • Asumir que “el otro” es quien debe cambiar para que todo funcione: Ningún proceso de cambio personal se dará a partir de asumir que uno es la víctima o que el otro es el responsable de todos los problemas que existen en la relación. Cada persona debe hacerse cargo de la responsabilidad de estar juntos y de mantenerse juntos. La satisfacción de uno no pasa porque el otro cambie para mi, sino radica en la medida en la que podemos mejorar y ser felices juntos.  

Sin duda, este tema es extenso y cada relación es distinta, sin embargo, cuando existen nudos en la comunicación, en la confianza y en cómo se asumen los proyectos de vida de pareja, hay que acudir a un especialista que nos permita contar con un punto de vista diferente e imparcial que ayude a la pareja a tomar decisiones que los orienten hacia su propio bienestar psicológico. Finalmente, estar en terapia de pareja no significa que la relación se mantenga indefinidamente, no existe receta única y es importante que una relación se construya en función a lo que cada uno decida y eso, a veces, implica la separación en los mejores términos posibles. 

¿Deseas realizar una consulta presencial o virtual con nosotros?.

Házlo directamente empleando nuestro portal de reserva web en nuestro Centro de Desarrollo Psicológico: www.peoplecrafter.com/core

¿Y si prefieres una teleconsulta directamente conmigo? Ingresa aquí:

 

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *